LOS SECRETOS DE LA ABEJA KATIA. El trabajo de ser reina

Ser abeja reina no es tarea fácil, aunque pienses que sí. Ahora que estamos en primavera, es cuando pone los huevos de los que nacerán las larvas: las pequeñas abejitas que luego se convierten en obreras.

La madre de todas no sale nunca de la colmena, salvo en época de fecundación. Una vez que el zángano la ha fecundado, pone los huevos en las celdas de cera hexagonales que han hecho las obreras.

Cuando pasan tres días, el huevo se convierte en larva. Las nodrizas o abejas obreras jóvenes alimentan a las larvas. Después de una semana, nuestras compañeras jóvenes sellan la celda donde está la larva. Es cuando se transforman en ninfas. En aproximadamente otra semana, han crecido tanto que ya son abejas adultas.

¿Dónde vive la reina? Nuestra madre y jefa no habita en las típicas celdas horizontales del panal, sino que vive en celdas de mayor tamaño y dispuestas en posición vertical. Es la llamada celda real.

¿Cómo se alimenta la abeja real? Como era de esperar, nuestra madre se alimenta de jalea real. Además, libera feromonas para regular las actividades de la colonia y su esperanza de vida es de tres años.

LOS SECRETOS DE LA ABEJA KATIA. Mis compañeros los zánganos

Mi nombre es Katia y soy una de las abejas obreras de la colmena Teleno. ¿Quieres que te cuente los secretos de mi círculo más íntimo? Verás, aquí vivimos unas 50.000 abejas. Somos tan numerosas porque a nuestro alrededor hay muchas plantas y árboles floridos y hermosos.

Es mayo y nuestra colonia está a pleno rendimiento. Trabajamos casi día y noche, noche y día para fabricar miel. La mayoría de nosotras somos obreras, pero también tenemos a nuestra reina y a un grupo de zánganos.

Mis compañeros los zánganos

Mi padre es uno de los 200 zánganos que habitan con nosotras. ¿Sabes qué? Lo aprecio mucho porque, gracias a él, estoy aquí, danzando, polinizando flores y haciendo miel.

Nuestros compañeros los zánganos no trabajan para la colmena, ya que no tienen herramientas para ello. Su función es fecundar a la abeja reina y dar continuidad a nuestra especie. Por eso estamos nosotras aquí.

Los zánganos son muy fuertes y comilones. Calculamos que durante un día se comen la producción de seis abejas, así que imaginaos lo bien que se alimentan. ¿Por qué esto es así? En una sola ocasión tiene que fecundar a la abeja reina en una danza que se llama nupcial y se realiza en pleno vuelo.

Después de que ha fecundado a la abeja, el zángano muere. Una de las principales características de los zánganos es que no tienen aguijón. No lo necesitan, ya que este es un contenedor de huevos y ellos solo saben bailar y aparearse con la abeja reina.

¿Te gustaría saber en qué precaria situación viven las abejas? Te lo contamos en el anterior post.

Los polinizadores, esenciales para los ecosistemas

El Día Internacional de la Biodiversidad, celebrado el pasado 22 de mayo, alerta de los graves deterioros a los que se enfrenta la biodiversidad. En este contexto, Greenpeace se detiene en las principales amenazas que acechan a los ecosistemas. ¿Sabes cuál es una de ellas? La desaparición de los polinizadores.

Estos seres vivos, cuya misión radica en trasladar el polen de la antena (órgano masculino de la flor) al estigma (órgano femenino), están en un serio declive, tal y como apunta la organización ecologista y pacifista internacional.

Según la entidad, existen más de 20.000 especies de abejas conocidas. Al compás de otros muchos polinizadores, estas desempeñan un papel esencial para los ecosistemas y la seguridad alimentaria.

IPBES (Panel Internacional Expertos en Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos) de Naciones Unidas hace hincapié en la importancia de estos animales invertebrados desde una perspectiva económica, social y cultural.

Asimismo, el organismo internacional apunta que el 40 % de los polinizadores invertebrados, en especial abejas y mariposas, es hallan en peligro de extinción. Al tiempo, el 16,5 % de los vertebrados, afrontan la extinción.

Salvemos a las abejas

En el ámbito en el que nos movemos con respecto a los polinizadores, Greenpeace ha lanzado la iniciativa Salvemos a las abejas. Estos insectos son más importantes de lo que pensamos. Así, tanto la producción de alimentos a nivel mundial como la biodiversidad dependen en gran medida de la polinización.

¿Por qué ocurre este hecho? Porque tanto una como la otra dependen, en gran medida, de la polinización. Este es un proceso por el cual se fecundan las flores, lo cual permite que den flores y sus consiguientes frutos.

Las abejas son una de las principales responsables de este proceso natural tan esencial para la naturaleza. Lo más alarmante es que están desapareciendo a pasos agigantados. ¿Cuál es el motivo? Principalmente, mueren por el empleo de plaguicidas tóxicos y la agricultura industrial. Por esta causa, es determinante que se pase a un modelo de agricultura ecológica.

¿Te gustaría saber más acerca de las abejas? ¿Sientes curiosidad por su organización? En este momento, quizá quieras conocer Los secretos de la abeja Katia. Adelante, estará encantada de contarte todos los entresijos de su colmena.

¿Qué es reflexiosfera?

Esta bitácora nace de las raíces, se expande por la tierra y, al eclosionar, divisa nuevos horizontes. Me recuerda al momento en el que, hace más de cuarenta años, mi abuelo paterno sembró lo que hoy es un cerezo.

Sí, un cerezo especial: da cerezas amarillas y ha permanecido en pie quizá más de cuatro décadas. El árbol huele a La Maragatería, una comarca leonesa que se levanta en las faldas del monte Teleno. Una tierra de humildad y pureza. Una región que me vio crecer tal y como alimentó a este árbol que ha alcanzado sus bodas de oro.

Hoy, aquí y ahora me he propuesto plantar esta semilla. Hace tiempo que quería cultivar esta simiente y creo que ha llegado el momento. Tal vez la tierra ya está preparada: oxigenada, nutrida y en calma. Quizá porque, después de tanto tiempo, necesita eclosionar y hacerlo en forma de blog.

Un cuaderno de bitácora con vocación de ser lugar de encuentro, espacio de reflexión y sitio donde compartir inquietudes medioambientales.

Os invito a que seáis tierra, os comportéis como semilla y deis fruto. ¿Por qué? La naturaleza nos necesita y sus ciclos, ahora alterados, demandan soluciones urgentes.