Carta de un perro pastor a un lobo ibérico

Querido Canis lupus signatus:

Como hace tiempo que nos conocemos, no me voy a andar con rodeos. Tanta injusticia, tanto dolor y tan poca compasión me tienen entristecido y enfadado. ¡Y no soy el único!

¿A que no sabes por qué? Claro, cómo lo ibas a saber si vives en tu mundo de supervivencia. Eres un experto en sobrevivir, lo sé. La manada que encabezas está hambrienta y tú tienes que bajar de vez en cuando al pueblo en busca de alimento.

Amigo, solo sé que te comprendo. ¿Qué haríamos nosotros si nos encontrásemos en tu penosa situación? Lo mismo que tú: cazar, buscar y rebuscar para conseguir algo que llevarnos a la boca.

Te diré que esto de ser perro pastor no es nada fácil. Algunos humanos creen que sí, pero tenemos una gran responsabilidad y, a veces, nos obligan a hacer cosas que no queremos.

Mientras las ovejas pastan, soy medianamente feliz. Todo es calma y sosiego. Las ovejas no dan grandes problemas las pobres. Comen, amamantan a sus corderitos, si los tienen, y pasean por prados verdes. ¿Quién no querría esa vida?

No me cambiaría por una oveja jamás, pero reconozco que tienen una vida sencilla. Y, encima, me tienen a mí y a otros compañeros que, como yo, las protegemos y guiamos.

¡Menudo rollo que te estoy echando! Quería hablarte a ti, pero entre tanta oveja me he despistado un poco.

Hace unos días me reuní con otros perros pastores. Éramos diez mastines leoneses. Todos y todas estamos en un sinvivir, de ahí nuestra asamblea secreta. Como estamos cansados de los disparates de los seres humanos, nos hemos agrupado para decidir qué hacer y cómo ayudaros.

Querido, a nosotros no nos importa que bajéis a cazar porque el monte se está vaciando de corzos, ciervos y jabalíes. Sabemos que sois una parte importante para el equilibrio de los ecosistemas.

La persecución a la que habéis sido sometidos hasta principios del siglo XX nos molesta. Me he enterado de que hasta el año 1970 erais considerados una plaga. ¡Vaya confusión! La gente, los cazadores en especial, andan locos por capturarte o capturaros.

Verás, yo creo firmemente que los ganaderos y agricultores se basan en la codicia, la ignorancia, e incluso el odio hacia vuestra especie. ¡No entiendo por qué!

Sé de buena tinta que eres un depredador, pero no necesitas de nadie para que tu población se mantenga regulada. Bien es cierto que tu crecimiento y el de tu manada están limitados por algunas cuestiones que me tienen hasta las narices.

Por ejemplo, la disponibilidad de alimento en tu territorio es determinante. Sois capaces de recorrer hasta 100 kilómetros diarios para encontrar comida. ¡Viva vuestra fortaleza!

Además, he olido que algunas enfermedades pueden causar una gran mortalidad de vuestra población. ¡Con la enfermedad hemos topado!

En mi nombre y en el de mis compañeros, te animo a que, como jefe de tu manada, defiendas a tus congéneres.

Sin ir más lejos, los cazadores matan conejos, ciervos, corzos y jabalíes por pura diversión. Hay veces que lo hacen sin control y, en un abrir y cerrar de ojos, se cargan vuestro alimento principal.

Sí, sois seres sociales, como las personas. De ahí la gravedad del asunto. Gran parte de vuestro comportamiento está influenciado por la protección de todos y cada uno de los miembros de la manada.

No me preocupa en absoluto que tus decisiones se guíen por la propia supervivencia del grupo. ¡Faltaría más! Tienes que alimentar a tu querida loba porque ella se ocupa de amamantar a tus hijos los lobeznos.

He descubierto que sois el macho y la hembra alfa de vuestra manada. Por lo tanto, no me extraña que estéis tan activos y seáis así de solidarios con la manada.

Han llegado tiempos mejores para vosotros, pero todavía queda mucho por hacer, amigo. Sigue cuidando a tu loba y lobeznos, no vaya a ser que tengamos que tomar medidas más urgentes para evitar vuestra desaparición.

Me despido hasta otro momento. Sé que nos encontraremos cara a cara algún día y en algún lugar. No temas por mí ni por mis hermanos. Jamás de los jamases te atacaremos. Así lo hemos acordado.

Os echaremos una patita, amigo, compañero y pariente.

Imagen: http://www.pixabay.com. Autor: Wikilmages

Encuentro prenavideño de renos y camellos

Rudolph es el más joven de los renos de Papá Noel. Encabeza la comitiva de estos animales de hábitat frío. Gracias a su nariz roja, guía a sus compañeros de batallas navideñas.

Su vida no fue fácil, ya que el resto de la manada le hacía el vacío, lo mantenía a un lado y se reía de él. ¿Sabéis por qué? Es diferente: su nariz es de color rojo. Lo que previamente fue un suplicio para este joven, cambió de la noche a la mañana. Los ocho renos restantes se dieron cuenta de que la nariz de Rudolph les podía servir para surcar los cielos y alumbrar la gélida Nochebuena.

El más joven de estos animales herbívoros anda meditabundo. Se huele (para eso posee una nariz roja) que esta Navidad es distinta. Después de un año de sinsabores, le gustaría que cualquier persona se llene de la inocencia y la alegría que ha perdido por el camino o le ha arrebatado el 2020.

Se le ha ocurrido una idea: reunirse con los tres camellos mágicos sobre los que sus majestades los reyes de Oriente recorren la Tierra para inundar de dicha el 6 de enero. Dado que los separan unos cuantos kilómetros, han decidido hacer uso de las nuevas tecnologías: celebrarán una videollamada.

Rudolph y el camello de Baltasar se anticipan a la Navidad

Son fechas de mucho trabajo. Por ello, los representantes de cada séquito: Rudolph y el camello de Baltasar se han adelantado para preparar las Navidades. Sin darse cuenta, se han pasado toda una noche para ponerse de acuerdo sobre el mensaje que dejarán a los seres humanos. Porque… bien es cierto que la humanidad necesita una buena dosis de esperanza y algún que otro consejo sobre respeto y protección del medioambiente.

Quieren que sus reflexiones lleguen a todos los rincones, sin importar lo recónditos que sean. Les gustaría que la sabiduría de los tres Reyes Magos se una a las perspicacia de los ocho renos para dar a luz a una nueva y reveladora perspectiva

El protagonismo de las tres R

Lo último que quieren es que las personas se pierdan entre palabras vacías. Por este motivo, han decidido otorgar protagonismo a las tres R: reducir, reutilizar y reciclar. Así de sencillo.

Los animales han percibido que las personas viven rodeadas de objetos efímeros y que se lanzan a “comprar, tirar, comprar” sin mirar más allá de la necesidad de adquirir tal o cual cosa.

Reducir implica la sencillez al cuadrado: no adquirir aquello que en realidad no necesitamos. Ante las modas efímeras, recurrimos a hacernos con cosas de baja calidad que producen residuos que no se reciclan.

Por otro lado, reutilizar supone alargar la vida útil de los productos. ¿Cómo podemos poner en práctica esta R? Los magos aseguran que podríamos practicar el arte de sustituir materiales de un solo uso como el plástico por otros como la tela o el cristal.

Y, por último, echar mano del reciclaje. En este caso, ya nos avisan que algunos procesos de reciclaje también contaminan y usan recursos naturales. Sí, reciclar, pero sin depender en exceso de ello.

Con todo, renos y camellos mágicos atravesarán cielo y Tierra para devolver esperanza y regalar ilusiones. Su periplo nos recordará que las tres R pueden complementar la R de regalar sin ton ni son.

LAS AVENTURAS DE LA CIGÜEÑA QUE JAMÁS EMIGRÓ. Ciconia conversa con una cigüeña negra

Ciconia es curiosa por naturaleza. Ha salido a planear por el monte y, en este viaje improvisado, se ha encontrado con Adela, una cigüeña negra especialmente esquiva.

Sin embargo, como es pariente cercana de nuestra cigüeña blanca, le ha dado confianza y han comenzado una profunda e íntima conversación.

Adela le ha contado, con tristeza, que España cuenta con apenas 350 parejas de su especie.

Ciconia ha empezado a crotorear un poco confusa y cabreada. Adela le ha confesado que no construye su nido en zonas próximas al ser humano, sino en lugares alejados y recónditos como las sierras y los bosques del cuadrante suroccidental de la península ibérica. Nos instalamos sobre rocas o grandes árboles, añade.

Además, Adela le ha contado dónde pasa el invierno: en Doñana y su entorno. Otros compañeros suyos, aclara, se van a pasar la hibernación en determinados embalses de Extremadura y en el valle del río Tiétar.

Cada vez son más las cigüeñas negras que hibernan en este río, un afluente del Tajo. Por lo tanto, son buenas indicadoras de las consecuencias que el cambio climático ejerce sobre la avifauna.

Ciconia y Adela se han pasado una buena parte del tiempo debatiendo y reflexionando sobre el clima. Están preocupadas, ya que muchas cigüeñas se ven obligadas a adaptarse para no desparecer.

Así, especies que antes hibernaban en África, actualmente lo hacen en la península ibérica. De ahí que Ciconia jamás haya sobrevolado el estrecho de Gibraltar para conocer el continente africano.

Las dos hembras nos invitan a preguntarnos qué podemos hacer para frenar este cambio que está haciendo estragos a escala global y que pone en peligro la biodiversidad.

LAS AVENTURAS DE LA CIGÜEÑA QUE JAMÁS EMIGRÓ. Ciconia y Claudio tienen polluelos

Ciconia ha puesto nada menos que seis huevos. ¡Un verdadero récord! Claudio y Ciconia se turnan para incubarlos durante 33 o 34 días.

Ya estamos en marzo, cuando nacen los polluelos. No todos han corrido la misma suerte. Algunos de los pollos, en concreto dos, han fallecido debido a su debilidad.

Para alimentarles, los recién estrenados padres llevan comida en sus estómagos hasta el nido y allí se lo dan a sus crías, metiéndoselo en el pico.

A los dos meses de vida, los pollos comienzan a hacer pruebas de vuelo en el nido y, a los setenta días de nacer, realizan su primer vuelo, un orgullo para sus padres.

LAS AVENTURAS DE LA CIGÜEÑA QUE JAMÁS EMIGRÓ. Un nido perpetuo

Ciconia es experta en hacer nidos. ¡Lleva toda su vida construyéndolos y arreglándolos año tras año! Para ello, utiliza ramas, paja, tierra, hierbas y, en ocasiones, emplea elementos artificiales que encuentra como cuerdas y cables.

Ciconia y Claudio van a poner un nuevo palo en el nido, un momento especial. Ambos lo cogen a la vez con el pico y se mueven juntos en una suerte de danza antes de ponerlo en el nido.

Cada año, las cigüeñas como Ciconia y Claudio trata de usar el mismo nido, por eso lo defienden a capa y espada para que no se lo quiten otras cigüeñas.

LAS AVENTURAS DE LA CIGÜEÑA QUE JAMÁS EMIGRÓ. El apareamiento de Ciconia

Ciconia anda enamorada. Le ha embargado la exquisitez y el elegante vuelo de Claudio. Ciconia está en celo. Se nota porque su crotoreo, que es el sonido característico de esta ave, es más constante.

Aunque se le puede oír crotorear durante todo el día, esta acción se hace más intensa durante el celo. Lo realiza abriendo y cerrando el pico repetidamente para golpetear las dos partes de este.

Además, Ciconia realiza bailes y alguna que otra acrobacia para atraer a Claudio.

¡Cómo no se va a enamorar Claudio de Ciconia! Es una cigüeña esbelta y, cuando despliega sus alas de plumas negras destacan y hacen un bello contraste con el resto de su cuerpo, de plumas blancas.

Es el mes de febrero, cuando se produce la cópula entre Ciconia y Claudio. En este momento, el macho se sube sobre la hembra, aletea y se sujeta con sus patas para mantener el equilibrio. La fecundación tiene lugar cuando se juntan las cloacas.

LAS AVENTURAS DE LA CIGÜEÑA QUE JAMÁS EMIGRÓ

Ciconia reside habitualmente en Alcalá de Henares (Madrid). No, no ha conocido África como algunas de sus compañeras, que emigraban en otoño al sur del Sáhara.

Los inviernos suaves y la presencia de vertederos han hecho que muchas cigüeñas blancas permanezcan en la península ibérica. Aquí mantienen sus nidos y viven sus aventuras.

No ocurre así con los polluelos, que sí emprenden el viaje al continente africano. Estos emigran y, después de tres o cuatro años, vuelven al lugar donde nacieron para criar.

Dada su sabiduría, estas aves de plumas blancas y gran envergadura, han decidido permanecer donde anidan. Lugares donde encuentran comida y temperaturas agradables en plena época invernal. Reducen, así, el gasto de energía que supone emigrar.

Habitualmente, las cigüeñas llegaban a la península en febrero y ocupaban el nido del año anterior en campanarios, torreones o en otros lugares elevados.

Entonces, empezaban su proceso de celo y de cría, y regresaban a sus refugios de invierno en África a partir del otoño.

Ciconia conoce muy bien el vertedero madrileño de Valdemingómez donde se reúnen unas 10.700 aves. Para estos animales, resulta innecesario emprender lejanos y arriesgados vuelos.

Carta de un loro a un jilguero

Querido Carduelis Carduelis:

Ya sabes que hablo mucho y muy rápido. ¡Para eso soy un loro! Desde esta zona tropical que me cobija, veo cómo os recluyen en jaulas del tamaño de una caja de zapatos.

No contentos con observar en libertad vuestra hermosa careta roja que contrasta con los tonos blancos y tostados de vuestro cuerpo, ¡van y os recluyen!

Unos colores a los que complementa un antifaz, un capirote y una nuca negros. Al desplegar las alas exhibís tonos amarillos y negros. Veréis, yo no me quejo de mi plumaje, pero siento cierta envidia de vuestro canto.

Es una melodía polifónica y aflautada, que para mí representa el reclamo de vuestra falta de libertad. ¿Quién me iba a decir a mí que los seres humanos se empeñan en cazaros con redes y presentaros a concursos de canto?

Los que os recluyen, que se autodenominan “silvestristas”, tienen un discurso grandilocuente para manteneros atados y bien atados. Los nada menos que 40.000 aficionados que pueblan la lejana Hispania aseguran que sois necesarios para renovar los “stocks”. Esto me huele a chamusquina.

Ellos defienden que no atentan contra el medio al privaros de vuestra libertad. ¿De dónde habrán sacado tamaña mentira manipuladora? Me sé sus mentirijillas de memoria, hermano.

¡Y para qué piarte de los plaguicidas y herbicidas! No sé si os han comunicado que atentan contra vuestra integridad.

Y, así, en un abrir y cerrar de pico, os habéis convertido en el ave más perseguida con miles de ejemplares muertos y encarcelados cada año.

Ya os he observado desde el otro lado del océano cómo saltáis de un lado a otro de vuestra jaula. Sois alegres por naturaleza, pero os han arrebatado vuestra alegría y jolgorio. ¡Y no es para menos!

Algunos de tus compañeros, los que han corrido mejor suerte, viajan desde Finlandia, Rusia u otras zonas de Europa central para aterrizar en territorio español.

Me he informado de vuestra índole migratoria parcial. Para los que no lo saben, lo aclararé: los que residís en el norte de Europa viajáis al sur tras vuestro periodo reproductor.

Los científicos me han contado que llegáis a la península ibérica en los meses de octubre y noviembre. Algunos de vosotros os quedáis, mientras que otros continuáis el viaje a África.

Bien es cierto, que la península acoge especies tanto sedentarias como migratorias. Las que emigráis lo hacéis al norte del continente africano y regresáis a la península y al resto de Europa en los meses de febrero y mayo.

Os voy a contar un secreto: cada vez son más los humanos deseosos de abriros las jaulas y de que planeéis en absoluta libertad como pájaros de mundo que sois.

Parece que, en Europa, salvo en España, son más conscientes de vuestra condición de presos por capricho de unos cuantos. Atraparos es una práctica prohibida desde 2018. Así que, no os canto más las cuarenta porque tengo que salir volando a cantárselas a quienes os están enclaustrando.

Si sigo piando me enciendo y no es plan de daros la tabarra, que ya tenéis bastante para vosotros. ¡Volando voy a piar a otros lares donde soy más necesario!

¡Hasta pronto! Nos vemos en los cielos.

Ángel Febrero, divulgador y artista de la naturaleza:

“Trabajo con el binomio arte y ciencia, y parte de ello va dedicado a la divulgación”

Cultivador de sueños e ilusiones. Así podríamos definir a Ángel Febrero. Un gran artista que ha sabido conjugar su pasión por la naturaleza con el arte. Es un remolino en constante actividad intelectual, artística y personal. Estar a su lado implica dinamismo, una potente fortaleza mental y un estímulo para los sentidos. 

Sabe cómo plantar en ti la semilla de lo natural, de lo autóctono y del respeto por el entorno. A partir de ese momento, los frutos son abundantes y de una calidad singular. Si osas degustarlos, jamás olvidarás su aroma a hierba mojada, su sabor a menta fresca, su textura armónica y su resplandeciente calidez. 

Un Ángel genuino

  • ¿Cuál es tu libro de cabecera y por qué?

Últimamente cualquiera de física teórica suficientemente divulgativo, me gusta elucubrar sobre la naturaleza y génesis del “todo” intentando aplicar lo intuido en mis observaciones campestres… 

  • ¿Dónde se enraíza tu pasión por la naturaleza?

De siempre, nunca solté esa conexión que todos los niños tienen con el medio. 

  • Una película que jamás olvidarás

Picnic at hanging rock, de Peter Weir, pura magia y guiones profundos llenos de mensajes subliminales muy interesantes.

  • ¿Algún sueño por cumplir?

¡Muchos! El principal intentar dar con la clave de como poder concienciar a mis coetáneos de la necesidad de respetar y proteger el medio ambiente que nos acoge. 

  • ¿Cómo te ves dentro de cinco años?

Igual que de costumbre, con la cabeza a tope de proyectos e ilusiones. 

  • Una persona (o las que quieras) que ha sido o es tu referente

Muchas, cualquiera que se lo haya currado para aportar algo positivo al mundo.

  • Hemos hablado de semillas y frutos. ¿Puedes elegir los que te gustaría dejar como herencia a la humanidad?

Un poco más de conocimiento y comprensión del mundo natural y la responsabilidad de mantenerlo en las mejores condiciones posibles. 

  • Una obra de arte que te embargue y conmueva

Ufff, ¡hay tantas! en pintura, escultura, música… 

  • Un artista por el que sientes especial predilección

Por la misma respuesta que di antes, también muchos de diferentes campos, me llama la atención la clarividencia de Salvador Dalí. 

  • Si pudieras reencarnarte en un animal, ¿cuál sería y por qué?

En animal humano de nuevo, pues tenemos esa virtud y dones que bien llevados y trabajados son casi “divinos”.

Un Ángel inspirador

Ángel es, además de cultivador de sueños, inspirador. Su trayectoria profesional lo avala. Se define como “divulgador y artista de la naturaleza”. Y podemos añadir que su labor se expande para concienciar y despertar conciencias ambientales.

Y no solo inspira, lo que más hace es crear. Construye proyectos ligados al entorno, integrados en él con la naturaleza como eje vertebrador.

Ha divulgado y concienciado desde espacios televisivos como Biobricolaje, de TVE; La aventura del saber, de TVE 2 y Cuaderno de Gaia, también de TVE.

  • ¿Puedes desarrollar y concretar tu autodefinición “divulgador y artista de la naturaleza”?

Bueno, trabajo con el binomio arte y ciencia y parte de ese producto va dedicado a la divulgación de esas dos ramas aparentemente tan distantes. Ya sea una ilustración, texto, diorama, réplica, fotografía, entre otras.

  • ¿Cómo educarías a un niño para que su generación no se vea comprometida con acciones perjudiciales para el medio ambiente?

Desde el conocimiento y respeto más profundo desde su tierna infancia, una labor de padres y profesores a la par.

  • De los proyectos de divulgación en los que has participado, ¿cuál te ha dado más alegrías y te ha aportado más?

Los de TVE sobre todo…

  • ¿Qué destacarías de la figura de Félix Rodríguez de la Fuente, de cuya fundación eres miembro?

Su visión de conjunto e intuición hacia la naturaleza y sus problemas, un adelantado a su tiempo con un gran trabajo divulgativo a sus espaldas.

  • Agenda Viva, Quo y Quercus son otras de las publicaciones que te han dado la oportunidad de plasmar tu saber ¿Qué resaltarías de cada uno de estos proyectos?

En todos me he encontrado muy a gusto, me han dejado explayarme a voluntad. Han sido etapas muy bonitas e interesantes…

  • Paluario y Muros Frescos, dos patentes que has lanzado con fuerza y que son referentes internacionales en su sector ¿Cómo se te ocurrió la idea y qué proyectos destacarías de cada una de ellas?

La idea llego de mi amor a las plantas y la necesidad de crear productos de calidad que el mercado desconocía por su estética y durabilidad.

  • Ha llegado a nuestros oídos que el filme Dersu Urzala te tocó especialmente ¿Cuál es el mensaje de fondo?

Muchas películas me han impresionado mucho. Dersu tiene ese candor de lo silvestre de la intuición más pura y auténtica, de la integración con la naturaleza en el estado más excelente.

  • También has modelado flora y fauna para museos ¿De cuál te sientes más orgullosos y satisfecho?

De todos, ya que han sido grandes proyectos que perduran y educan y que están repartidos por el mundo, espero al día de hoy sigan cumpliendo su función educativa.

  • Te adentraste en el mundo de la televisión como informador y divulgador ¿Qué te ha brindado la tele y que le has brindado tú a ella?

La relación fue optima, sin duda, sobre todo me quedo con los grandes amigos compañeros que hice allí…

  • ¿Algún proyecto en mente que nos puedas desvelar?

Tiene que ver con la ilustración y la escritura referente al mensaje de esta.

¿Dónde encontrar a Ángel Febrero? http://angelfebrero.blogspot.com/

LOS SECRETOS DE LA ABEJA KATIA. Nuestra danza, nuestra vida

Nos encanta danzar y lo hacemos muy a menudo. No te imaginas lo importante que es para nosotras bailar.

Bien, os explicaré cómo, cuándo y por qué danzamos tan frecuentemente. Cuando una de nuestras abejas exploradoras sale de la colmena nos informa de la presencia de alimento, a través de desplazamientos en círculo y movimientos vibratorios del abdomen.

La abeja Meiga es la mejor de las exploradoras de nuestra colmena. Esta mañana ha salido a darse un vuelo y, en un abrir y cerrar de alas, ha encontrado una fuente de alimento. ¡Es una campeona!

¿Cómo nos comunica Meiga que hay comida cercana a la colmena? En primer lugar, hace la danza en círculo. Esta consiste en un movimiento circular completo, cambia de dirección, y después realiza otro movimiento circular completo.

¿Cuándo danza así? Siempre y cuando la fuente de alimento esté cercana a nuestra colmena, a unos 50 metros. Esta vez ha localizado comida suculenta, así que sus movimientos son más intensos.

Meiga huele a néctar que tira para atrás, lo cual es una invitación a que nosotras, sus hermanas salgamos de nuestros aposentos para buscar alimentos en nuestro entorno más cercano.

Ahora bien, si ejecuta la llamada danza en cola nos indica la dirección de la fuente de alimento y la distancia a la que se encuentra.

Este baile consiste en realizar dos semicírculos cerrados atravesados por un tramo recto central. La parte más importante de este movimiento es el tramo recto central, en el que la abeja realiza movimientos vibratorios rápidos con la cola y el abdomen.

El gran descubrimiento es que la orientación de dicho tramo y la amplitud de los movimientos vibratorios indican, respectivamente, la dirección de la fuente de alimento y la distancia a la que dicha fuente se encuentra.

Y así, amigos, conseguimos nuestra manutención y producción de miel. Os voy a contar otro secreto muy importante: si no existiera polinización, el 90 % de los cultivos naturales que consumimos no existiría.

Me despido hasta pronto. Quizá nos veamos por el campo. No nos temáis, somos totalmente inofensivas.